Exposición, El umbral del tránsito / EDUARDO VILCHES

6 DE JUNIO AL 2 DE AGOSTO

Más de 50 obras del destacado artista chileno Eduardo Vilches conforman “El Umbral del Tránsito”, exposición que reúne grabados, dibujos y obras en distintos formatos y materialidades, la muestra reflexiona sobre la muerte, la memoria y la fragilidad de la existencia.

  • 6 DE JUNIO AL 2 DE AGOSTO

Reconocido como una de las figuras fundamentales del grabado contemporáneo chileno, Eduardo Vilches ha desarrollado una trayectoria artística y pedagógica decisiva para varias generaciones de artistas. Su obra —marcada por la síntesis visual, la observación del territorio y la exploración de la imagen como huella— ha transitado entre el grabado, el dibujo, la pintura y la docencia, consolidando un lenguaje profundamente personal y reflexivo.

Esta búsqueda adquiere una nueva dimensión en “El Umbral del Tránsito”, exposición desarrollada junto a Fundación Tarquinia que se inaugura el próximo 6 de junio en Lo Matta Cultural. La muestra reúne 53 obras de distintos formatos y materialidades —entre xilografías, serigrafías y grabados— y se complementa con la “Carpeta de la Amistad”, compuesta por ocho grabados de destacados artistas visuales.

“Eduardo Vilches es una figura esencial para comprender el desarrollo del grabado y las artes visuales en Chile. Su obra posee una profundidad poética y una capacidad de observación extraordinaria, que dialoga con temas universales como la memoria, la fragilidad y la persistencia de la imagen. Para la Corporación Cultural de Vitacura es un honor presentar esta exposición en Lo Matta Cultural”, señala Juanita Mir, directora ejecutiva de la Corporación Cultural de Vitacura.

Curada por Felipe Mella y Paulina Cubillos, la exposición propone un recorrido por la tensión inherente a la condición humana: la paradoja de habitar un cuerpo finito mientras se anhela lo imperecedero. Bajo la premisa de que la vida terrenal no constituye un fin, sino un tránsito, las obras se articulan como parte de un proceso continuo de transformación y permanencia.

“Esta exposición reflexiona sobre la muerte no como un cierre definitivo, sino como una posibilidad de trascendencia. Las obras dialogan desde la huella, el vacío y la persistencia de la imagen, invitándonos a pensar en aquello que permanece incluso después de la ausencia”, señala Felipe Mella, director ejecutivo de Fundación Tarquinia.

El recorrido visual se desplaza hacia territorios periféricos y paisajes atravesados por la soledad, el duelo y la fragilidad. Cementerios del “fin del mundo”, rastros de cuerpos ausentes y espacios marcados por la erosión y el paso del tiempo construyen una reflexión visual sobre la memoria y la permanencia de la esencia más allá de la materia.

A través de distintas técnicas y soportes, Vilches desarrolla una investigación visual en la que la imagen aparece como un vestigio: una marca persistente que resiste a la desaparición. En estas obras, la materialidad adquiere un rol central, reforzando la relación entre cuerpo, territorio y memoria.

El emplazamiento en Lo Matta Cultural potencia el carácter contemplativo de la exposición, transformando el recorrido en una experiencia inmersiva que invita a detenerse frente a las huellas del tiempo, la ausencia y la persistencia de lo humano.

Exposición “El Umbral del Tránsito”, Eduardo Vilches
6 de junio al 2 de agosto
Lunes, 15:00 a 19:00 horas. Martes a domingo, 10:00 a 19:00 horas.
Lo Matta Cultural, Av. Kennedy 9350
Entrada liberada. Estacionamientos según disponibilidad.


Más información en www.lomatta.cl

En el marco de la exposición “El Umbral del Tránsito” del artista Eduardo Vilches, la Corporación Cultural de Vitacura y Fundación Tarquinia invitan a un conversatorio.
Sábado 25 de julio, 12:00 horas.
Lo Matta Cultural, Av. Kennedy 9350.
Entrada liberada.
Estacionamiento según disponibilidad.

Más información: lomattacultural@vitacura.cl / +56 2 22403610

EXPOSICIÓN

El Umbral del Tránsito

Esta exposición propone un recorrido por la tensión inherente a la condición humana: la paradoja de habitar un cuerpo finito mientras se anhela lo imperecedero. Bajo la premisa de que la vida terrenal no es un fin, sino un tránsito obligado, la muestra se articula como un proceso continuo de transición; un “mientras tanto” situado en el umbral entre lo que fue y lo que será.

Desde una perspectiva marcada por el aislamiento, el duelo y las periferias —tanto físicas como simbólicas, — las obras resignifican la muerte no como un cierre definitivo, sino como una posibilidad de trascendencia. La huella, el vacío y la persistencia de la imagen emergen aquí como señales de una presencia que se resiste a la desaparición.

El artista se posiciona como observador de esa soledad radical que atraviesa la experiencia humana, registrando el intento constante del individuo por dejar rastros en un mundo inevitablemente transitorio.

Así, la inmortalidad deja de ser un concepto abstracto para manifestarse como una presencia tangible: el rastro de un cuerpo ausente o la luz que persiste tras la sombra, sosteniendo la tensión entre ausencia y permanencia.

El recorrido visual se desplaza hacia territorios periféricos, entendidos no solo como espacios geográficos, sino como límites del conocimiento y de la resistencia. En las imágenes de cementerios del “fin del mundo”, donde el paisaje parece desintegrarse, hallamos una analogía de nuestra propia fragilidad y del vínculo inevitable entre cuerpo, memoria y mortalidad.

Al explorar El Umbral del Tránsito, esta curaduría invita a mirar más allá del duelo, comprendiendo la muerte no como extinción, sino como la apertura de un portal hacia lo eterno. Es, en última instancia, una reflexión sobre la finitud y la persistencia de la esencia más allá de la materia.

Curaduría.Felipe Mella y Paulina Cubillos

Junio 2026